WABIMA, LA HIJA DEL MWAMI

WABIMA, LA HIJA DEL MWAMI

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WABIMA, LA HIJA DEL MWAMI

Esta historia tuvo lugar hace ya mucho tiempo , en un pueblo de Mitobo, en el bosque de Urega.

Cada ciertos años, el pueblo debía elegir 10 muchachas de entre las más hermosas. Todas ellas recorrían los pueblos de los alrededores y aquella que tuviera la dentadura más perfecta era considerada como la más hermosa de todas. Entonces, se le daban regalos y era la reina de la belleza. Muchos jóvenes del pueblo creían que Wabima, la hija del Mwami principal (médico, hechicero) sería quien se llevaría los regalos pues acaso ¿ no era Wabima la que tenía los dientes mas bellos?. Todos estaban seguros de que ella ganaría el concurso.

Antiguamente, en este pueblo las mujeres se limaban los dientes para hacerlos más hermosos según se entendía en alquel tiempo la belleza.

El día señalado para el concurso, Wabima salió muy temprano de casa y fue a otra aldea, a casa de una anciana que tenía fama de ser muy buena talladora de dietes. Cuando la mujer acabó el trabajo , Wabima quedó muy satisfecha de cómo le había tallado los dientes, pero la mujer le recomendó que no sonriera antes del concurso, que sólo lo hiciera delante de todo el pueblo.

Cuando volvía a su aldea, se encontró en el bosque cercano a las otras compañeras. Todas ellas reíam y se mostraban los dientes excepto Wabina, que siguiendo los consejos de la la anciana se negaba a sonreir si no era delante de todos los vecinos. Las amigas se enfadaron y le amenazaban con pegarle si no les enseñaba sus dientes tallados. Temerosa, y para que las amigas no se enfadaran con ella acabó sonriendo y mostrando sus bellos dientes recien esculpidos. Celosas, las otras muchachas la agarraron y la tiraron a un estanque cercano. Wabima, que no sabía nadar, se ahogó. Entonces, Zelitama, la que tenía los dientes más bellos después de Wabima, y que tenía un mal corazón, les prohibió a las demás hablar sobre el crimen amenazándolas de que si no guardaban silencio les mataría también a ellas.

Cuando volvieron a entrar en el pueblo todos les festejaban y eligieron a Zelitama como la joven más hermosa. El Mwami principal, preocupado porque su hija no volvió con las demás les preguntó a todas por ella, pero todas negaron haberle visto. Poco después, se prometió con el hijo del Jefe de un pueblo vecino que era rico y guapo.

Un día que un joven llamado Myango iba por el bosque hacia el estanque donde se ahogó Wabima, oyó la voz de una sirena. Por la noche, se lo contó a su esposa, quién a su vez se lo contó a sus amigas, quienes a su vez se lo contaron a sus hermanos. La noticia corrió como la pólvora y pronto llegó a oidos del anciano Mwami , que no dejaba de llorar pensando en su querida hija. Al enterarse de la noticia fue a casa de Myango y le pidió que capturara a la sirena. El Jefe le dió guerreros y todos ellos, con Myango a la cabeza se dirigieron al estanque.

Después de mucho esperar, la sirena no fue vista por lo que volvieron fracasados al pueblo. La gente comenzó a decir que Myango estaba loco, que no había visto nada y se convirtió en el hazmereir de todo el pueblo. Incluso su esposa se reía de él y acabó por abandonarle.

Pero Myango no desistió, y todas las mañanas iba al estanque para ver si lograba encontrar a la sirena. Por fín, una mañana vió como la sirena saltaba dl agua y corrió a la aldea en busca de pescadores que pudieran con sus redes atraparla.

Cuando volvieron a la aldea con la sirena, que no era otra sino Wabima, ésta contó toda la historia y las nueve muchachas fueron condenadas a muerte como castigo. A Zelitama le acusaron de brujería y la quemaron y a las otras les colgaron de árboles del bosque que rodeaba la aldea. Cosas así eran la ley en aquellos antiguos tiempos.

Myango se casó con Wabima, la de los hermosos dientes tallados y más tarde fue nombrado Jefe de la aldea.

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