La domadora de juguetes

La domadora de juguetes

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La domadora de juguetes

Te voy a contar una historia olvidada, una que se perdió en los tiempos. No todo fue siempre como es ahora, no. Hace muchísimo tiempo, existía un lugar escondido y remoto, un país misterioso del que nadie había oído nunca hablar. Este era el país de los juguetes, el sitio donde se fabricaban todos y cada uno de los juguetes que los niños poseían
Era un lugar muy especial, poblado por duendes fabricantes de juguetes, que trabajaban sin parar para confeccionar los juguetes que los niños usaban. Allí se producían los juguetes y luego se distribuían durante la noche, mientras los niños dormían.

Era muy hermoso ver sus caritas por la mañana, cuando despertaban y encontraban un juguete nuevo y reluciente junto a sus camas. Claro, las cosas no eran como ahora. Los niños de aquellos tiempos, sólo tenían un juguete y lo atesoraban con amor durante toda la niñez y más. Porque cuando un niño de aquella época rompía o perdía su juguete, ya no volvía a tener otro jamás.

Como dijimos, eran tiempos distintos de los de ahora. Los juguetes eran felices también, y querían muy especialmente a sus dueños, haciendo todo lo posible por complacerlos. Siempre fue así, hasta la noche en que cayó una estrella en el país de los juguetes.

Fue muy triste lo que ocurrió, todo el país completo, quedó destrozado, nada se salvó, excepto los juguetes que estaban en poder de los niños. Pero estos juguetes sufrieron un cambio brusco y repentino, que nadie puede todavía hoy, explicar. Comenzaron a atacar a sus amados dueños. Sí, como lo oyes. Los juguetes comenzaron a morder, arañar y golpear a sus dueños.

Se armó un terrible caos y nadie entendía nada. Los niños lloraban y salían de sus casas corriendo, con los juguetes encima de ellos lastimándolos. Los papás intentaban quitárselos de encima, pero era asunto muy difícil. Los juguetes tenían mucha fuerza y estaban determinados a no dejarse anular.

Los médicos, los gobernantes, todos, intentaban detener a los juguetes infructuosamente. Los pocos casos en que tenían éxito, destruían al juguete, pero los demás continuaban.

Imagínense lo que sentían aquellos niños, estaban aterrados, no tenían dónde esconderse, pues los juguetes eran astutos y siempre los encontraban.

Se lanzaron muchos llamados pidiendo alguien que supiera cómo frenar aquella locura. Entonces llegó Marie, la domadora de juguetes. Fue así que se presentó.

Ella decía que podía detener a los juguetes y encerrarlos donde no hicieran daño. Los gobernantes le ofrecieron muchísimo dinero si lograba su cometido y Marie se puso a trabajar. Sacó un enorme látigo negro, que esgrimió con gran habilidad y comenzó a alejar a los juguetes. Uno por uno, los fue arreando como si fuesen ganado.

La policía había preparado unas jaulas enormes para encerrar a todos los juguetes enloquecidos y cuando todos estuvieron encerrados, fueron destruidos.

No había quedado ningún juguete en ningún país, todos habían sido capturados por Marie, quien recibió una gran fortuna a cambio de su trabajo y se retiró a vivir en un gran castillo en el campo, en compañía de los animales.

Afortunadamente, los niños del mundo se habían salvado, pero extrañaban a sus juguetes, por eso, algunos papás tuvieron la idea de fabricar algunos juguetes al estilo de aquellos tan bonitos, usando telas, arcilla y madera. Aunque no lograron que se les acercaran en calidad, pero al menos, estos juguetes jamás les harían daño. Y fue así como comenzó la fabricación de juguetes que hoy conocemos.

Autora: Andrea Sorchantes.

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