Himeko, la princesa Melón

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Himeko, la princesa MelónHace mucho mucho tiempo vivía un anciano y su mujer en un apartado pueblo.

Un día fue a la montaña para cortar leña , mientras ella iba al río a lavar la ropa. Pero cuando ella estaba aclarando la ropa, se encontró con un enorme melón que flotaba río abajo. Ella se fue muy contenta a su casa.

“Mira Abuelo, he encontrado este melón en el río, podemos comerlo para almorzar.” dijo ella, tratando de cortar con un cuchillo de cocina, cuando el melón se abrió y salio un bebé de el.
Como no tenían hijos, decidieron adoptarla muy felices y la llamaron ‘Himeko’, porque había nació de un melón.
Pronto creció y llegó a ser una niña preciosa y finalmente una hermosa doncella. Era tan inteligente y tenia tal maestría tejiendo que el rumor llegó al Señor del país que envió a sus hombres a buscarla.
El anciano y su esposa estaban muy contentos al enterarse de que el Señor pretendía desposar a a su hija, así que el día antes de la boda se fueron de compras a la ciudad.
-Mi querida Himeko, vamos a la ciudad para comprar tu ajuar de boda. Quédate en casa y no abras la puerta ni las ventanas aunque alguien te llamé. Ten cuidado con el demonio de la montaña, porque intentará engañarte. ”
Himeko se puso a tejer mientras esperaba a sus padres pero el demonio de la montaña había visto a los ancianos salir de la casa y decidió acercarse a la puerta.
-Himeko. ¿Estás ahí? Soy tu abuela, por favor, ábreme la puerta, dijo el demonio.

– Estoy aquí, pero mis padres me han prohibido abrir la puerta incluso a las visitas, así que no puedo dejarte entrar.
– Entonces, abre una rendija para que pueda meter un dedo. – Himeko abrió solo un poco.
– Himeko, ¿Por qué no se abres para que pueda meter la mano ?- Ella abrió un poco más.
– Himeko, ¿Por qué no se abres para que pueda meter la pierna?- Abrió aun mas la rendija.
– Himeko, ¿Por qué no abres para que pueda meter la cabeza?
– De ninguna manera, o mis padres se enfadarán-respondió ella.
– Pero, Himeko querida. Me gustaría ver tu hermoso rostro. ¿Por qué no me abres?
– De acuerdo, voy a abrir pero solo puedes meter la cabeza.
Nada mas pasar la cabeza por la puerta, el demonio se precipitó sobre la muchacha. El demonio se colocó el kimono de Himeko y se transformo en ella, después llevo a la niña la montaña y la ato a un ciruelo.
Al día siguiente, los hombres del Señor llevaron al demonio en un palanquín hacia el palacio. De camino hacia el castillo, al pasar cerca del árbol en donde estaba atada la niña, los cuervos de la montaña comenzaron a emitir un extraño grito:
– Ella no es Himeko!!. Himeko esta en la montaña!. No es Himeko, ella esta en la montaña CAW-CAW.
Los invitados al escuchar a los cuervos descubrieron al demonio que volvió a su forma original que fue capturado y muerto en el acto.
Tras encontrar a Himeko atada al ciruelo se celebro la boda y los novios fueron muy felices. Desde ese día todos la conocían como Himeko, la princesa Melón.

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