Enseñar a los niños a pensar

Publicada en Publicada en Aprendizaje, EDUCACIÓN

enseñar a los niños a pensar

Enseñar a los niños a pensar desde la más tierna infancia es básico.

Los alumnos de Preescolar aprenden y piensan de manera diferente. Con el paso del tiempo, las cosas cambian radicalmente y de la actitud de un niño de tres años, que siempre quiere responder las preguntas de la profesora, se pasa a la de la actitud: ¿por qué me pregunta a mí? O, lo que es muchísimo peor, que al recibir una pregunta la única preocupación del alumno sea si eso va a entrar en el examen. Ha perdido el interés por aprender y solo se fija en cumplir con la obligación de no suspender. Esto es, el primer paso para el fracaso escolar. Sin motivación para aprender es difícil obtener buenos resultados.

El sistema educativo no es el adecuado, mata las ganas que los niños tienen con solo tres años.

Se debe desterrar la idea de que los niños pequeños no tienen la capacidad para pensar y tomar decisiones.

Enseñar a los niños a pensar supone hacerle ver que antes de tomar una decisión debe valorar unas cuantas cosas. Por ejemplo si se ponen varas cajas de cereal y le das a elegir al niño cuál escogería para desayunar, lo más probable es que escoja la que tiene el dibujo más llamativo. En este caso, lo que se debe enseñar al niño es a valorar cuál es la más saludable y mejor para el cuerpo ¿qué te va a hacer crecer más?, ¿un bonito dibujo en un papel o unos cereales que son realmente buenos para ti?

Ofrecerle al niño esa capacidad de decisión, para que aprendan a tomar decisiones basadas en preguntas que se hacen previamente. Enseñar a los niños a tomar decisiones con destreza.

Se puede lograr un gran impacto en las generaciones venideras si cada vez más escuelas llevan a la práctica enseñar a los niños a pensar en lugar de obligarles a memorizar.

Hábitos que es importante enseñar:

– Persistir en una tarea que requiere pensar.

– Manejar la impulsividad a la hora de pensar y actuar.

– Reflexionar sobre las cosas.

– Buscar la precisión y la exactitud.

– Pensar de forma interdependiente.

– Escuchar con comprensión y empatía.

– Comunicar con claridad y precisión.

– Responder con curiosidad e interés.

– Crear, imaginar e innovar.

– Correr riesgos responsables a la hora de pensar.

– Encontrar el humor.

– Preguntar y platear problemas.

– Aplicar conocimientos adquiridos en el pasado a situaciones nuevas.

– Recoger datos utilizando todos los sentidos.

– Mantener una postura abierta al aprendizaje continuo.

Deja un comentario