El nacimiento de la luna

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Hace miles de años la luna no existía, al esconderse el sol, la tarde y la noche eran totalmente oscuras, no había ni una sola gota de luz.

Los seres humanos y los animales temían a la oscuridad, al llegar la noche ya no salían de sus hogares, era muy raro ver un ser vivo merodeando por los senderos.

En una pequeña aldea viva una joven llamada Bamako, muy querida por todos los habitantes de la aldea, una hermosa joven, bondadosa y compañera, siempre dispuesta a ayudar a su familia y vecinos.

La aldea de la joven estaba a la vera de un camino muy concurrido, lo que hacía un blanco fácil para los soldados saqueadores.

Los soldados ladrones aprovechaban la oscuridad de la noche para robar los alimentos, vacas, inclusos algunas cabras de la aldea de Bamako.

En medio de una noche oscura el Dios N´Togini revelo su presencia a Bamako, con voz muy suave para no asustar a la joven le dijo.

¡Quiero hacer un trato contigo, puedo ver lo mucho que amas a todo tu pueblo!

¡Si mi señor, eso es verdad! Daría cualquier cosa por mi familia y mi gente, contesto la hermosa joven.

¡Presta mucha atención a lo que voy a decirte! ¡Tengo conocimiento de lo mal que lo están pasando,  tu familia, tu querido pueblo, y tu! Los ataques y los constantes saqueos de los soldados que os quitan toda la comida.

En la gruta frente al río vive mi querido hijo Djambé, ha visto tu belleza cuando te bañas antes de que caiga la oscuridad y desde el primer día que te vio se ha enamorado perdidamente de ti.

Si te casaras con el voy a enviarte al cielo, tu precioso rostro iluminara las noches oscuras, gracias a ti y a tu luz, tu pueblo no se esconderá por las noches y podrán defender la aldea de los ataques de los saqueadores.

La bondadosa joven acepto de inmediato la propuesta del Dios N´Togini, esta decisión era muy importante para beneficiar a su familia y su pueblo

Bamako se dirigió con mucho respeto Al Dios y pregunto que debía hacer.

El Dios N´Togini contesto.

¡Mañana. al caer la noche , te dirigirás a la gruta donde vive mi hijo, sobre ella hay una inmensa roca que sobresale sobre el río, desde ahí te lanzaras a las frondosas aguas, no debes temer, mi hijo Djambé te recibirá en sus brazos y te elevara al cielo.

La bella joven acepto complaciente, no pudo dormir en toda la noche pensando que el mal se acabaría para siempre, con su sacrificio ayudaría a su pueblo a ahuyentar a los saqueadores que por muchos años los han acosado.

El día paso volando, al caer la noche la hermosa Bamako camino lentamente pero sin pausa hasta la gruta de Djambé, siguiendo los consejos del Dios N´Togini trepo la roca y de un salto se lanzó a las poderosas aguas del río.

Los fuertes brazos de Djambé recibió el bello cuerpo de Bamako, con sumo cuidado el hijo del Dios llevo a la joven al cielo, se quedaron allí a vivir juntos para siempre.

Así fue el nacimiento de la luna, la hermosa cara de Bamako ilumina desde entonces todas las noches del año. Todos los seres vivos nunca más temieron a la noche, su pueblo podía ver desde lejos la llegada de los saqueadores, defendían con puntas de flechas y lanzas sus cosechas, con el tiempo se corrió la noticia que la aldea de Bamako defendía sus tierras a punta de lanzas, esto alejo a los soldados saqueadores reinado la paz en su pueblo.

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