EL LAGO ROBADO

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EL LAGO ROBADO

Un joven soldado, muy valiente y osado, por cierto, cortejaba en vano a una de las hijas de su jefe, cuyos cuarteles se encontraban situados cerca de las riberas del Loch Ennel (Lago Ennel), en la región occidental de Meath, donde el mítico río Boyne desagua en el Mar de Irlanda. Pero la damisela era bastante altanera y pagada de sí misma, y le dijo claramente que de ninguna manera aceptaría poseer su griannan de ama de casa mientras no pudiera ver desde su ventana un paisaje tan hermoso, con un lago tan azul como el que se divisaba desde la casa de su padre. Para el joven guerrero, profundamente enamorado de la casquivana joven, el asunto pasó a ser sumamente engorroso. Como oficial de las tropas reales, tenía un buen pasar, ciertamente, pero su modesta vivienda, si bien estaba situada en un valle hermoso y verde como pocos, las laderas de las colinas que lo rodeaban estaban salpicadas por las casas de otros aldeanos, lo que afeaba su vista a los ojos de su dama y, lo que es peor, el pequeño arroyo que surcaba serpenteante por el fondo de la cañada, tardaría muchísimo en formar siquiera una lagunita, y mucho menos un lago tal y como la princesa pretendía. Desolado, el muchacho pensó en construir un dique, pero pronto comprendió que aquello llevaría al menos diez años, y otros tantos —sino más aún— deberían transcurrir hasta que la represa se llenara al punto de formar un lago. Tan preocupado se encontraba con suproblema, que el asunto llamó la atención de su madre adoptiva, una anciana hechicera que, al verlo mesarse los cabellos desesperadamente, lo indujo a desahogarse, y le sugirió que aguardara hasta el día siguiente, a ver si ella podía ayudarlo. Accedió el joven y la anciana, sin pérdida de tiempo, recurrió esa noche al medio usual de transporte de las brujas y se dirigió a hacer una consulta con otra anciana firbolg, hermana en el arte de la hechicería, cuya choza se encontraba en la margen occidental del río Erne, en el condado de Connaught. La cabaña de esta última se hallaba sólidamente emplazada en la cima de un risco que dominaba un hermoso lago, frenteal cual ambas mujeres se sentaron a disfrutar de su charla.
Después de un sencillo refrigerio, la visitante reveló finalmente el motivo de su viaje, y le suplicó a su docta amiga que le prestara su lago hasta el próximo esbat (plenilunio), día en que se lo devolvería sin haber derramado una sola gota de sus aguas. Sin embargo, la artera bruja, tomando sus precauciones, musitó entre dientes, sin que su amiga la oyera:
“Sí, pero después de la, próxima eternidad”, una fórmula que le aseguraba la impunidad para el caso de que no quisiera devolverlo jamás. La amiga, a pesar de no haber oído aquellas palabras, dudó unos instantes, pero finalmente accedió a prestárselo, y la anciana lo guardó alegremente debajo de su capa y lo llevó al valle de Meath, donde lo deposito en una hondonada que quedaba, precisamente, frente, a la casa de su hijo adoptivo. Demás está decir la alegría del muchacho cuando despertó, esa noche, por el ruido de mil cascadas que parecían verterse repentinamente frente a sus ventanas.
Asustados, los vecinos de las casas aledañas huyeron despavoridos, alojándose en los edificios de más arriba, y al amanecer del día siguiente miles de asombrados ojos contemplaron la plácida sábana de agua que cubría las moradas que los habían alojado hasta la nocheanterior.Y esa fue la forma en que la altanera y casquivana novia fueconquistada; pero el asunto no terminaría allí. La anciana bruja delConnaught, sintiéndose engañada por su amiga, esperó hasta la segunda luna, irritadísima ante el enorme cuenco de barro en que se había transformado su lago y, al comprender que existían muy escasas probabilidades de que éste le fuera devuelto, decidió tomar cartas en el asunto. Hasta una bruja paciente y sabia puede perder la paciencia, y ésta voló presurosamente a la casa de su engañosa colega y, ante la fingida amabilidad con que fue recibida, la increpó con dureza:—No he venido aquí a escuchar cumplidos falsos —le dijo—. Ya pasó el siguiente día de esbat y hasta el subsiguiente también, y por mi ventana sólo puedo ver barro, piedras y pescados muertos, así que creo que ya es hora de que me devuelvas mi lago.—Pero, mi querida hermana, parece que el enojo te ha hecho olvidarlo que hablamos. Prometí devolverte tu preciado pedazo de agua al día siguiente de la luna llena… pero de la semana después de la eternidad; ni un minuto antes ni un minuto después. ¡Así que tendrás que volver a reclamarlo cuando venza el plazo!La furia de la bruja traicionada no reconocía límites, pero sabía que no podía hacer nada, a causa de la precaución tomada por su falsa colega, que la había engañado con todas las de la ley. Así que no le quedó más remedio que volverse a su condado de Connaught,masticando su rabia, y conformarse con mirar la barrosa hondonada en que se había convertido su hermoso lago. Y la presencia del Lough Derravaragh en las verdes planicies del Westmeath se convirtió en una incorporación definitiva.

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